El estadounidense Jack Weisenburger lanzó una auténtica joya de pitcheo, con pelota de apenas un imparable y 10 chocolates, en ocho entradas completas, para que el Águila de Veracruz pintara de blanco a los Leones de Yucatán, una carrera por cero, en el primero de la serie, en el Parque “Kukulcán”.
Fue tal el dominio del norteamericano, que incluso coqueteó con el Juego Perfecto, caminó siete episodios y un tercio de manera inmaculada.
En ese octavo rollo, Edwin Ríos se ponchó para el primer tercio y Yadir Drake sacó un rodado lento por las paradas cortas, que se convirtió en imparable dentro del cuadro e incluso el torpedero, Jack López tiró mal a la inicial y se decretó el incogible y error.
No obstante, Dalton Guthrie fue dominado con elevado al jardín central y Marco Jaime se fue por la vía de los strikes.

La solitaria anotación del partido se registró en la misma primera tanda, cuando con uno fuera, Roberto Valenzuela atacó al derrotado, César Valdez, con doblete, Sebastián Elizalde fue retirado, pero Carlos Franco respondió con triple.
A partir de ahí, puras argollas en la pizarra de ambos lados. Weisenburger contó con el respaldo de Jonathan Aro, quien trabajó el noveno capítulo y se agenció el salvamento.
Valdez cargó con el descalabro con una carrera, cuatro indiscutibles, un pasaje y dos anestesiados. Le siguieron Jake Sánchez, Derek West y Ricardo Rodríguez.




