La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso la clausura temporal total de un predio en la localidad de Becanchén, tras detectar el desmonte ilegal de 18.4 hectáreas de vegetación forestal.
La medida incluyó el aseguramiento precautorio de maquinaria pesada, equipo y madera, con el objetivo de frenar de inmediato el daño ambiental en la zona.

La acción se llevó a cabo el pasado 10 de abril, luego de una denuncia ciudadana presentada por ejidatarios del núcleo agrario, quienes alertaron sobre actividades irregulares en terrenos forestales.
Tras la inspección, las autoridades confirmaron la remoción total de selva mediana subcaducifolia, evidenciando el uso de maquinaria para la nivelación y compactación del suelo.

Durante el recorrido, se documentaron restos de troncos, ramas y raíces, así como huellas de arrastre que reflejan la magnitud de la afectación.
Además, se localizaron 92 piezas de madera en rollo de diversas especies tropicales, presuntamente extraídas de manera reciente, lo que refuerza la gravedad del daño ecológico ocasionado.
Ante la falta de autorización emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), requisito indispensable para el cambio de uso de suelo en terrenos forestales, la Profepa determinó la clausura total del sitio.

Esta medida busca detener por completo las actividades ilegales y evitar que continúe la degradación del ecosistema.
Como parte de la intervención, fueron asegurados cuatro bulldozers, un remolque, dos plantas de luz y la madera encontrada, dejando el área bajo resguardo ambiental.

La Profepa iniciará los procedimientos administrativos correspondientes para deslindar responsabilidades y aplicar sanciones, reiterando su compromiso de atender denuncias ciudadanas y proteger los recursos naturales del país.




