Desde temprana hora se registraron largas filas en el Mercado Lucas de Gálvez, para comprar pescados y mariscos.
En este Viernes Santo los feligreses católicos se abstienen de comer carne roja y de ave, por lo que compran productos del mar.
Desde temprano, los locatarios comenzaron a surtir sus puestos con variedad de especies como pescado, camarón y pulpo.

Como parte del operativo de seguridad por las vacaciones de Semana Santa, elementos de la policía municipal se mantienen al interior y en los alrededores del mercado, con el objetivo de reforzar la vigilancia, agilizar el orden y brindar mayor protección a visitantes y oferentes.

La jornada representó uno de los días más importantes para los comerciantes del mercado, quienes aumentaron su oferta para responder a la demanda, consolidando al mercado como punto clave para el abastecimiento durante la temporada de Cuaresma.




