Por Martha López Huan
El Templo de San Mateo en Mopila, ubicado entre Yaxcabá y Tixcacaltuyub, en el Oriente de Yucatán, podría desaparecer ante el peligro de más derrumbes por el robo de pilares y piedras labradas saqueadas por gente sin escrúpulos que ignora la importancia de cada pieza del inmueble Colonial.
“El sitio abandonado en medio de la selva es importante para los habitantes de Yaxcabá, porque cada año rinden tributo a San Mateo y la Virgen de la Asunción”, informó el arqueólogo de la Universidad Autónoma de Yucatán, Héctor Hernández, quien lamentó el deterioro del sitio.
La iglesia de Mopila, que en lengua maya significa Lugar de las palmeras de agua, es un asentamiento de la época Colonial, cuyo techo fue destruido durante La Guerra de Castas, que tiene una estructura masiva, “construida quizá sobre una plataforma de origen prehispánico”.
“Tiene escalinatas, parte de un cementerio y un retablo que atestigua el culto a San Mateo. La doctora Rani Alexander, en los años 80s hizo un mapeo de los solares habitacionales y registró parte de la estructura de la iglesia, así como la noria que es un elemento presente en la arquitectura en el lugar”, precisó.
Rani Alexander es catedrática de la Universidad Estatal de Nuevo México, especialista en las sociedades complejas de Mesoamérica, la arqueología posterior al 1,450 d.C. de la Península de Yucatán, el colonialismo y es autora de varios libros, como Yaxcabá Caste War of Yucatán.

Por su parte, el escritor, promotor cultural y gestor de las artes en Yaxcabá, Leobardo Cox Tec, confirmó que hay peligro de más derrumbes a causa de los saqueos denunciados en octubre pasado que aparentemente no son del interés de las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
“El saqueo consistió en la extracción de varias piezas, como monolitos grandes, lo que provocó el derrumbe total de la parte trasera del Templo de San Mateo”, explicó durante un recorrido por el sitio que aún guarda su belleza arquitectónica Colonial.
Se observó pérdida total en la fachada frontal y espacios libres por el robo de otras piedras que forman parte del conjunto de arcos de acceso, ocasionando derrumbes y agrietamientos acelerados en algunas paredes del sitio.
“No se trata sólo de un saqueo, es la destrucción de una joya arquitectónica, donde los habitantes de Yaxcabá cada año vienen a rendir tributo a San Mateo y a Nuestra Señora de Mopila”, precisó.
Agregó que cada 31 de julio, los católicos traen en peregrinación de la iglesia de Yaxcabá a la Virgen de Mopila, donde organizan una fiesta con oraciones, música, serenata”.
La imagen permanece 24 horas en el Templo de San Mateo, “al día siguiente se regresa a su altar en la iglesia de Yaxcabá, es una tradición muy linda”.
Cox Tec contó con orgullo que su bisabuelo nació en la comunidad de Mopila, “pero mi abuelo era muy chiquito cuando abandonaron el pueblo y desde la infancia nos inculcaron un cariño muy grande por ese lugar sagrado” que construyeron los Franciscanos.

El fotógrafo y Premio Estatal de las Juventudes 2025 reveló que tiene la costumbre de custodiar el sitio, “porque antes del saqueo Mopila también era usado por jóvenes que venían a consumir sustancias nocivas y a cometer otros actos”.
“El lugar estaba muy sucio, pero trato de hacer una revisión periódica con un grupo de pobladores de Yaxcabá y nos turnamos para realizar labores de limpieza”, añadió.
Un día recibió una mala noticia: un derrumbe en Mopila, ”vine por la mañana y efectivamente, se había colapsado toda la pared por los saqueos evidentes ante la marca de cinceles, arrastre de piedras y huellas de neumáticos de camiones grandes que muy difícilmente llegan por aquí”.
Las selvas bajas de Mopila son transitadas por campesinos cuando van a las milpas y no cuentan con vehículos de gran peso, “el único momento en que se ven camionetas es durante las fiestas de la Virgen”.
“Ya tenemos evidencias, fotografías y reportes que compartimos en algunos medios para hacer otro llamado al INAH para que nos apoyen con la conservación de lo que queda, es un sitio valioso para Yaxcabá, no se puede perder”, aseveró.

El llamado al INAH es para el rescate del lugar y la reubicación del retablo principal del Templo de San Mateo, que está en mal estado, incluso es guarida de murciélagos, aves e iguanas.
El retablo sufrió una mala restauración hace algunos años, “cuando la pintaron, eso acortó su tiempo de vida, por eso urge que se reubique a la iglesia de Yaxcabá, que se quede cerca de nosotros”.
Coincide con la arqueóloga de la Universidad Estatal de Nuevo México: “el templo es un lugar muy importante construido en el siglo XVIII, cuyo techo colapsó en la Guerra Social Maya que comenzó en 1847. Aproximadamente en 1848, los rebeldes dinamitaron el techo, pero la gente siguió habitando Mopila y después se fue”.
De acuerdo con los Censos de población, “en 1910 la gente se reubicó: algunas familias se fueron a vivir a Calcehtok, Tahdzibichén y Yaxcabá”.
El promotor cultural y autor de un libro sobre el bordado maya, reiteró el llamado al INAH, “Mopila es muy importante, porque en julio y agosto se organiza el tradicional Cha’ac Cháak, una ceremonia para la petición de lluvias”.




