Mientras miles de personas sin techo propio y seguro demandan una vivienda para vivir junto con sus hijos, en Izamal las destruyen como parte de un boicot al programa Vivienda para el Bienestar.
El programa creado para atender a las personas más vulnerables que no tenían ninguna oportunidad de conseguir una vivienda completa, enfrenta inusitada resistencia de un grupo de pobladores.

La construcción de las primeras 50 casas en la comunidad tiene forzosa pausa luego que personas destruyeran las paredes de cuatro viviendas que apenas se levantan, lo que obligó a la empresa responsable de los trabajos a interponer una denuncia ante la Fiscalía General del Estado de Yucatán.
Aunque el grupo inconforme alega que ese terreno estaba destinado para la construcción de un plantel, y no para viviendas, el fondo del boicot tendría motivos políticos y un nombre: el del ex alcalde Warnel May Escobar.

Lugareños de la Ciudad de los Cerros afirman que el también ex diputado priísta alienta la inconformidad de pobladores en actitud revanchista, luego de su estrepitosa caída política tras las elecciones del 2024 y su detención en julio de 2025.
En aparente retiro político y dedicado a sus negocios, May Escobar oferta lotes habitacionales en el municipio, lo cual evidencia un marcado interés en el mercado inmobiliario.
La denuncia por la destrucción de cuatro viviendas podría escalar al ámbito federal, ya que se trata de un programa creado por la presidenta Claudia Sheinbaum y operado directamente por la Conavi, con recursos federales y la participación de estados y municipios.




