El Consejo Comunitario de Kinchil logró un avance significativo en la defensa del territorio al conseguir la clausura, en dos ocasiones en un lapso de 72 horas, de la maquinaria utilizada por la empresa CAVICO para realizar trabajos en la antigua ciudad maya de Tzemé, donde se pretendía construir nuevas naves para la empresa CRIO.
De acuerdo con el Consejo, las obras habían sido suspendidas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) desde octubre y clausuradas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en noviembre; sin embargo, los trabajos continuaron sin que las autoridades aplicaran medidas efectivas.
Ante esta situación, se promovió un amparo (expediente 2352/2025 del Juzgado Cuarto de Distrito) contra el INAH, Profepa, el municipio, la FGR, CRIO y CAVICO, obteniendo una suspensión provisional el 24 de noviembre y definitiva el 15 de diciembre.
Aunque las obras se detuvieron temporalmente, al inicio del año la empresa CAVICO retomó los trabajos, lo que fue denunciado por integrantes del Consejo Comunitario.
Esto derivó en que el viernes 9 de enero pasado, personal de Profepa acudiera al sitio para clausurar nuevamente la maquinaria.
No obstante, el lunes por la mañana se reportó la violación de los sellos, así como la llegada de trabajadores de otra empresa que pretendía continuar con la construcción de una caseta, quienes se retiraron al percatarse de la presencia comunitaria.
Integrantes del Consejo y familias campesinas de Kinchil se movilizaron para detener las obras, lo que provocó la huida de los operadores de la maquinaria asegurada.
Durante el incidente, la apicultora doña Gregoria Dzul Cuá se colocó frente a un bulldozer para impedir su avance y encaró al operador.
“Yo no me voy a quitar del camino, esto está clausurado. Ya se llevaron una retroexcavadora. Esto está clausurado, y lo clausuramos nosotros. Bájate y hazte a un lado”, dijo.
Tras varias horas y la presencia de unidades de la Secretaría de Seguridad Pública, personal de Profepa regresó al lugar para proceder a una nueva clausura.
Federico May Cuitún, del Consejo Comunitario de Kinchil, señaló que los ciudadanos seguirán tomando acciones legales para que todos los responsables rindan cuentas de este asunto.




