La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró un predio ubicado en el municipio de Kinchil, tras detectar la remoción ilegal de vegetación forestal en una superficie de 56 mil 814 metros cuadrados, destinada al manejo y almacenamiento de gallinaza, así como a otras actividades no permitidas en suelo con vocación forestal.
De acuerdo con la autoridad ambiental, durante una visita de inspección realizada el pasado 21 de diciembre, personal de la Profepa constató la apertura de caminos de acceso, la eliminación de vegetación natural y la descarga de excremento de pollo sobre el suelo, acciones que constituyen un cambio de uso de suelo sin la autorización correspondiente.

En el sitio se identificaron distintas áreas afectadas, entre ellas caminos habilitados para el tránsito de vehículos de carga, zonas utilizadas para actividades agrícolas y un área de mayor extensión empleada para la disposición directa de gallinaza, lo que provocó un impacto significativo en la cobertura vegetal natural del predio.

Al momento de la diligencia no se localizó a ninguna persona responsable de las actividades observadas, por lo que la Profepa determinó imponer como medida de seguridad la clausura temporal total del predio, además de colocar los sellos oficiales.
También se realizó el aseguramiento precautorio de un remolque tipo góndola metálico, presuntamente utilizado para el transporte del material orgánico.
La Profepa informó que continuará con el procedimiento administrativo correspondiente y reiteró su compromiso de proteger los ecosistemas forestales, vigilar el cumplimiento de la legislación ambiental y actuar contra aquellas actividades que generen daños al medio ambiente.




