Vecinos de la tienda de autoservicio Aurrerá, ubicada en la plaza comercial Kukulkán, frente a la Unidad Deportiva Kukulkán, denunciaron públicamente los constantes malos olores que emanan de la fosa séptica del supermercado, situación que aseguran afecta gravemente su calidad de vida desde hace años.
Los colonos relataron que la problemática comenzó poco después de la apertura de la plaza, cuando se habilitaron los sumideros de aguas residuales justo frente a viviendas habitadas por familias, adultos mayores y negocios locales.
“Al principio el olor era tan fuerte que nos provocaba dolor de cabeza y hasta irritación en la garganta, como si fueran químicos. Ahora ya nos acostumbramos, pero es insoportable. Mi papá, que es una persona de la tercera edad y con discapacidad, está todo el día respirando ese hedor desde su hamaca”, denunció una vecina.
En los últimos días, aseguran, la situación empeoró porque el sumidero se desbordó y permanecieron aguas negras al aire libre durante tres días. Los vecinos también denunciaron que los directivos de la tienda están perforando pozos, aparentemente para que las aguas residuales se filtren directamente al subsuelo, lo que representa un grave riesgo de contaminación ambiental.
Comercios aledaños también reportan pérdidas, ya que los clientes evitan pasar por la zona debido a los olores fétidos.
Los afectados han solicitado en repetidas ocasiones la intervención de la tienda y de las autoridades correspondientes, pero hasta el momento no han obtenido respuesta.
“Como es una institución grande no nos hacen caso, parece que tienen protección. Nosotros queremos que actúen, no podemos seguir viviendo así”, reclamaron.
Los vecinos pidieron la intervención inmediata de las autoridades de salud, ecología y medio ambiente, para exigir a la empresa una solución definitiva al manejo de sus aguas negras y garantizar condiciones dignas para quienes viven y trabajan en los alrededores de la Plaza Kukulkán, frente a la unidad deportiva del mismo nombre.




