Un macabro hallazgo sorprendió a visitantes y trabajadores del cementerio municipal de Tixkokob, ubicado en la salida hacia Tixpéhual, donde fueron encontrados restos que evidencian prácticas de brujería.
En el sitio se localizó un pato de color negro con blanco, degollado, al que se le había atado un muñeco de tela con varios alfileres incrustados. El escenario, de inmediato, fue relacionado con rituales de magia negra o trabajos esotéricos realizados dentro del camposanto.
El hecho generó alarma entre los pobladores, quienes aseguran que este tipo de actos se han vuelto cada vez más frecuentes en diferentes cementerios de la región, utilizados por personas que realizan rituales con fines desconocidos.
Hasta el momento, las autoridades locales no se han pronunciado sobre el caso, sin embargo, el hallazgo reaviva la preocupación por la práctica de brujería en panteones del estado.




